Creíamos que en España la izquierda sociológica era capaz de tragarse cualquier cosa con tal de apoyar a los suyos. Ahí están los múltiples discursos de Zapatero, los cambios de rumbo de su antecesor socialista en La Moncloa y las prácticamente nulas consecuencias electorales que dichos actos produjeron. Pero resulta que no, o al menos esto no es propio sólo de la izquierda. Las pasadas elecciones europeas han demostrado que la derecha española es, como mínimo, igual de sectaria. Rajoy puede hacer lo que sea que muchos le seguirán votando. Es reducir la política a un partido de fútbol.
Con una diferencia muy grande. Mientras que en la propia izquierda nos hemos encontrado con personas que se han rebelado ante las actitudes y maneras de sus dirigentes, y se me ocurren los casos de Rosa Díez o Ciudadanos, desde la derecha, nada de nada. El que se mueva, no sale en la foto. Y todo por debajo de la mesa. Y algunos creíamos que el grado de decencia de unos era muy superior al de los otros…
Te lo tienes merecido por liberticida. El Tribunal Constitucional francés ha anulado gran parte de la famosa ley totalitaria que pretendía cortar el acceso a internet a los franceses que no cumplieran los designios de su Presidente. Ni Sarko ni sus amigos pueden decidir a quién limitan el acceso. Bofetada en toda la boca. Sólo un juez puede cortar el acceso a la red.
Aún así, hoy siento envidia de Francia. No sólo por la sensatez de su Justicia, sino porque esta se atreve a llevar la contraria al gobierno de tuno y además lo hace relativamente rápido, sin eternizar los tiempos. Igualito que en España…
¿Cuáles son las propuestas para el Paralmento Europeo? ¿Qué se tiene que hacer con él? ¿Podrán elegir directamente los ciudadanos europeos a su Presidente y Ministros? ¿Deberán presentarse candidaturas a nivel europeo y no nacional, con candidatos comunes para toda Europa? ¿O bien se tendra un sistema mixto basado en una candidatura común con un porcentaje que varíe de país en país?
¿Iremos hacia una integración política? ¿Compartiremos la política exterior, de inmmigración y de defensa? ¿Dirigiremos el presupuesto europeo a subvencionar vacas o bien lo enfocaremos a la investigación y al desarrollo? ¿Luchará la Unión Europea por la libertad de sus ciudadanos, en especial la libertad de de elección de la lengua vehicular en los colegios? ¿Se adelgazará la extraordinaria burocracia europea?
Esas son las preguntas que uno se tiene que hacer en el día de hoy, para ver qué opina cada partido político al respecto. Porque hoy se decide, en teoría, qué se hace con la Unión Europea y cómo será su funcionamiento.
Pero no. No es que yo haya seguido profusamente la capaña electoral en España. De hecho quizás me haya perdido muchas cosas. He oído algo de aviones, de escoltas, de paro, de crisis económica, de cambios políticos, de brotes verdes y negros, de extrema derecha rabiosa, de Berlusconi y Bush, de Obama y de muchas otras cosas. Pero de lo que realmente importa hoy, nada de nada. No sé qué posturas tienen los partidos políticos españoles sobre la Unión Europea, algo que sé sé, al menos, de un partido alemán, aunque tampoco se crean ustedes que aquí en el centro de Europa hemos debatido constantemente sobre la Unión.
Pero como finalmente no realicé los trámites burocráticos para votar como alemán en el día de hoy, hoy, como español, no queda más remedio que la abstención y preguntarse de paso si nos merecemos como país a esta, con muy pocas excepciones, deplorable clase y casta política. Luego dirán que la Unión Europea es algo que nos queda bastante lejano y por lo que no mostramos interés.
Hoy pueden ustedes disfrutar aquí de la trabajadísima propaganda electoral del SPD, el Partido Socialdemócrata alemán, para las elecciones europeas del próximo domingo. Dicen que las etiquetas se usan porque ahorran costes y evitan algo tan laborioso como es pensar. Por esa razón quizás los votantes del SPD deberían estar agradecidos a sus líderes. Aún así, gran opinión y estima que deben tener los segundos respecto a los primeros:
Ahí tienen ustedes caricaturizados a los diferentes electores de los demás partidos alemanes. Es curioso que no aparezcan los verdes. Así que nos encontramos desde los dumpings de salarios de los conservadores de la CDU, pasamos por los tiburones de las finanzas de los liberales del FDP y terminamos por los vendedores de humo (aire caliente en alemán) que son los comunistas de Die Linke. Nadie votará al SPD, el contenido vacío (inthaltsleere) es esta vez aún elegible. [Esta última traducción al español no me convence, quizás en alemán tenga otra connotación] Un gran esfuezo intelectual, sí señor.
El vídeo, aquí:
Traducción: “No confíe Europa a otros. -Los tiburones de las finanzas votarían al FPD. Los dumpings de salarios votarían a la CDU/CSU. El aire caliente (humo) votaría a Die Linke- Necesitamos: reglas claras para los mercados (en alusión al FPD), salarios justos para las personas (eso va por la Unión CDU/CSU) y responsabilidad para Europa (por los de Die Linke). El 7 de Junio más SPD para Europa”
Más vídeos alemanes, aquí. El de los verdes, desde el punto de vista publicitario, merece la pena.
Acaban de salir los datos del paro en los distintos países de Europa, recogidos en Eurostat y referentes al mes de Abril. Una imagen vale más que mil palabras:
Hagan ustedes, si tienen tiempo y ganas, este test para posicionarse ideológicamente en un mapa y buscar las afinidades con los diversos partidos políticos de Europa. Las preguntas son idénticas en todos los países, salvo un par de ellas que dependen del país elegido.
Partido alemán más próximo
En mi caso, respondiendo como alemán, el grado de correspondencia con el FDP, el Partido Liberal, es bastante bueno. El drama aparece al comprobar cómo el prácticamente extinto Ciudadanos es el partido español que más se me aproxima. No por el nombre del partido en sí, sino porque me temo que no existen en España partidos políticos que respresenten a los ciudadanos situados en esa zona del espectro ideológico.
Un país no puede quedar impasible ante declaraciones como estas del director del segundo periódico de la Nación. Ayer Pedro J. Ramírez pronunció unas palabras muy duras respecto al mayor ataque terrorista que hemos sufrido los españoles en nuestra historia y lo sucedido posteriormente. Declaraciones que, de ser ciertas, muestran la más profunda putrefacción de nuestro Estado en todos sus niveles. Los poderes públicos se tienen que manifestar, tanto el judicial como el ejecutivo, y desmentir tajantemente tales afirmaciones. No pueden pasar del tema. O las desmienten e inician acciones judiciales o bien estarán admitiendo que en nuestro país ha pasado algo terrible que debería avergonzarnos a todos y por lo que se tendrían que depurar las responsabilidades correspondientes de una forma inmediata.
Es, sin lugar a duda, el discurso más valiente y más duro, por lo que implica, que hasta ahora ha pronunciado Pedro J. Ramírez en su dilatada trayectoria profesional. Como él mismo ha dicho, vergüenza sobre vergüenza. Muchas veces hemos criticado aquí al director de El Mundo. Pero hoy no podemos hacer otra cosa que levantarnos, quitarnos el sombrero y decir con todas nuestras energías: chapeau!
Me resulta bastante curioso que, ahora y a estas alturas de la película, el Partido Popular incluya la bandera de España en sus carteles electorales. Parece ser que, por fin, lo que en otros países es algo normal aquí puede empezar a serlo. Parece ser que, por fin, nos hacen un poco de caso. Dicen que nunca es tarde si la dicha llega.
De todas formas lo de la campaña europea, al menos en España, es un decir. He estado viendo algo de propaganda electoral y mucha crisis, mucha crisis y mucha crisis. Se equivocan profundamente. No sé aún lo que piensan de las instituciones europeas los candidatos del Partido Popular. ¿Tan difícil es hacer parecerse ligeramente a los Liberales alemanes, aunque sea en las formas, y hacer algo como esto? Seguimos esperando. Quizás algún día de estos dedique un pequeño artículo el newPP, el cual por cierto cada día me parece más viejo y repetitivo.
Ni se te ocurra estudiar. Sé un zoquete y haz la puñeta lo más posible al profesor de turno. Acumula el mayor número de suspensos posible, aunque visto lo visto deberás ser muy listo para saber qué es aprobado y qué es suspenso, en el caso de existir este último, en la neolengua educativa.
Haz todo esto y el magnánimo Zapatero te premiará con 1300 €, para que te mantengas. Mantenimiento, dependencia, dos de los conceptos favoritos de nuestros socialistas.
No, no es una broma. Es real como ZP mismo, tal y como suena. Por cierto, según las estadísticas el 30% de los jóvenes españoles abandona la escuela sin un nivel de educación mínimo. Si España no quiebra ahora, no lo hará nunca.