Conviene no olvidar, tal día como hoy, con el entierro del zapaterismo político, que éste proviene del zapaterismo social. Esa particular forma de pensar, demasiado extendida entre los españoles, que se caracteriza por la pereza intelectual, la levedad moral y la ausencia de voluntad para defender principios y valores fuertes tanto en el interior como en el exterior de nuestro país, sin los cuales a nuestra nación se la tragarán los retos que depara el siglo XXI.
Desde 2004, antes que la Economía, antes que la crisis institucional, los síntomas de esta enfermedad social, encarnada en Zapatero, Moratinos o Rubalcaba, se notaron en nuestra política exterior. En las relaciones entre naciones, quien se detiene, retrocede. España pretendió en 2004 detenerse, dejar la ambición de un proyecto exterior fuerte y conformarse con un segundo plano.
Comienzo del programa de radio Por tierra, mar y aire, del 20 de noviembre de 2011.







Bananas, 08/02/2012
"Conviene no olvidar, tal día como hoy, con el entierro del zapaterismo político, que éste proviene del zapaterismo social." Perfecto.