El Neo PP más liberticida que nunca Los distintos tipos de votos

Hijos de la Logse

Enero 5th, 2009 02:15am Clausius

Libro de Francisco Robles, periodista y escritor andaluz que seguramente es conocido por muchos de ustedes porque de él hemos hablado en estas páginas. Este libro, editado por la editorial Toro Mítico en 2008, ha sido el objetivo de lectura que me he propuesto para estos días que he pasado en nuestro país. En él, el amigo Robles, profesor de Lengua y Literatura, nos cuenta sus impresiones sobre una de las mayores fechorías, si no la más importante, llevadas a cabo por la progresia hispánica en lo que llevamos de democracia: La reforma del sistema educativo que tuvo lugar durante los gobiernos socialistas de Felipe González. El resultado lo conocen ustedes: España está en el furgón de cola en aspectos educativos. Pero para afirmar eso no hace falta leer ningún informe, basta con observar cómo ha evolucionado y en qué se ha convertido la actual sociedad española.



De fácil, divertida y amena lectura, como todo lo escrito por este autor, que es de lo mejorcito que tenemos al sur de Despeñaperros. Análisis sobre la Logse, esa unidad del destino en lo curricular, sobre los padres de la logse y sobre sus grandes mentiras, como por ejemplo el que todo se puede aprender jugando, el que la disciplina es fascista, el que el mundo es tu comarca, la eliminación del cero, la del que el agresor es víctima de la sociedad y muchas otra más. Todos estos temas son analizados y comentados en este libro, el cual no se circunscribe sólo a esta perversa ley de educación, ya que tiene un propósito más amplio y aporta ideas interesantes sobre nuestro día a día y sobre las ideas predefinidas y consignas de gran parte de la izquierda española actual.

Permítanme que comparta con ustedes algunos de los pasajes que más me han llamado la atención:

El mito de la comprensividad: todos somos iguales e igualas, página 55:

Decíamos que la igualdad es uno de los pilares que sostienen el entramado logsiano. Esa igualdad no se entiende en el sentido noble del término: igualdad de todos los individuos ante la Ley, e igualdad de oportunidades a la hora de recibir una educación de calidad que no perpetúe las diferencias de clase social, económica e intelectual. Es todo muy sencillo. La verdadera igualdad, la deseable igualdad, consiste en no permitir que el hijo de un banquero tenga mejor educación que el hijo de un parado. ¡Esa es la revolución y ningún logsiano la ha visto hasta ahora! Cuando el autor de este libro vuelva a enfrentarse a los inquisidores del mester de progresía repetirá una y otra vez este principio igualitario y revolucionario: que el hijo del millonario tenga la misma educación que el hijo del desempleado.

Pero esto queda muy lejos de las cortas y pobres miras en que se mueven los logsianos. Para ellos la igualdad consiste en un principio que no tiene otro final que la perpetuación de esas clases. No olvidemos que los padres de la Logse quieren para sus hijos una educación que no tiene nada que ver con la que ellos ofrecen a las clases más bajas de la sociedad. Son los herederos sociológicos de la tecnocracia tardofranquista, los niños calculadamente díscolos y estéticamente progres de aquella generación que gobernó España. Y quieren que sus vástagos sean los que dirijan el país cuando les llegue la hora. Por eso los mandan a los mejores colegios privados mientras predican las bondades del sistema que han diseñado para que las clases más desfavorecidas sigan produciendo la necesaria carne de cañón. Elemental y perverso, querido Watson.

La competitividad fomenta la insolidaridad. Páginas 86-87

Competir no consiste en pisarle el cuello a nadie, [...] competir es superarse a uno mismo: a ver si nos seguimos enterando. … es precisamente la competencia , y no el paso marcado desde arriba, la que fomenta la solidaridad entre las personas que forman la sociedad. El que destaca llegará a lo más alto en su profesión: descubrirá vacunas, construirá puentes, desvelará enigmas históricos, impulsará empresas que creen riqueza y bienestar… Y todo eso lo pondrá a disposición de los ciudadanos que, por sus capacidades o por su poca disposición al esfuerzo intelectiual, no hayan llegado a esas cotas.

La fundación [organismo privado bastante común en los Estados Unidos y bastante denostado por la progresía patria] es el mecanismo que utiliza el individuo que ha triunfado en la vida para devolverle a la sociedad una parte de sus ganancias… Competitividad y solidaridad forman, de esta manera, las dos caras de la página donde se escribe el desarrollo de un país.

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2 comentarios

  • 1. Argonaut  |  Enero 5th, 2009 at 7:52 pm

    Curiosamente, en los libros nutricios de estos ingenieros se dice explícitamente que su objetivo es una sociedad sin clases sociales, y que tal paraíso llegará cuando por fin les hagamos caso. Ahora lo entiendo. La sociedad sin clases es el potaje del que se sacan los impuestos; ellos se ungen, se salen de la sociedad que tanto les preocupa y profecía cumplida: ya no hay diferencias. La sociedad y los que la fabrican.
    Luego se reunen en grandes saraos y se congratulan por lo buenos que son.

  • 2. Maestre_de_campo  |  Enero 6th, 2009 at 12:06 pm

    Resulta sorprendente darse cuenta de que existe un recorrido en valores que los profesores están obligados a hacer pasar a las personas a las que deberían dar conocimientos.
    Es de una ingenuidad rayana en la estupidez pensar que los funcionarios que forman parte de este sarao son completamente inocentes -salvo excepciones-.

    Un saludo.





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