Un pequeño regalo Rafael Manzano

Los copiones y la mediocridad

Enero 19th, 2010 02:32pm J. Sullivan

La Universidad de Sevilla ha decidido que copiar en un examen no será motivo de suspenso inmediato, sino que el alumno podrá completar la prueba a pesar de ser pillado por el profesor haciendo trampas. Dicho así, podríamos decir que la nueva norma fortalece a los tramposos, les concede cierta inmunidad -al menos durante la prueba- y premia el deshonor frente al estudio, el esfuerzo y la honradez. Esto es obvio, pero es que hay más.

De todos es conocido el panorama desolador que soportan los profesores en el sistema educativo español, marcado por el descrédito de la labor docente, la nula autoridad del profesor, la falta de educación, de principios elementales y de el más mínimo poso cultural en los estudiantes; y hasta las agresiones puntuales pero cada vez más frecuentes por parte de burros y delincuentes en potencia camuflados como alumnos. Pues bien, uno de los motivos tras la nueva norma es poner precisamente en cuestión la acción del profesor:

La Universidad lo explica, en palabras de su portavoz, José Álvarez, como “una medida garantista, para evitar la arbitrariedad de un profesor ante una mera sospecha de que un alumno está copiando”. En este sentido, señala que la sanción que finalmente pudiera recaer sobre un alumno al que se le sorprenda copiando en un examen no tiene por qué ser menos grave que el suspenso. Y precisamente por ello, afirma, “no se puede imponer una sanción dura basada en una mera presunción”.

Así de claro. Además, al profesor se le ofrece amparo, nada más y nada menos que con la burrocracia, presente en todas partes, lenta, artificial e ineficiente. Ponga una comisión en su vida:

Los profesores no podrán, como era costumbre, retirarles el ejercicio, expulsarlos del aula y suspenderlos. Lo que deben hacer es dejarlos terminar la prueba e informar por escrito del caso a una comisión compuesta por tres profesores y tres estudiantes, que será la que decida si el alumno ha copiado.

En resumen:

El punto 20.2 añade que “los estudiantes involucrados en las incidencias podrán completar el examen en su totalidad” y sólo podrán ser expulsados del aula “en el caso de conductas que interfieran el normal desarrollo del examen por parte de los demás estudiantes”. Y el punto 20.3 reconoce a los profesores vigilantes del examen el derecho a “retener, sin destruirlo, cualquier objeto material involucrado en una incidencia”, por ejemplo una chuleta, que deberá ser entregada a la comisión de docencia junto con el informe por escrito del profesor.

La normativa deja abierta la puerta a situaciones estrambóticas. ¿Cómo tendría que actuar un profesor ante dos alumnos que se pasan el examen el uno al otro? Si la situación no interfiere el normal desarrollo de la prueba para “los demás estudiantes” no se les podría expulsar del aula ya que, según el artículo 20.2, ambos alumnos tienen derecho a “completar la prueba en su totalidad”.

En fin, qué más añadir. La situación de las universidades españolas es, en general, de absoluto desprestigio a nivel internacional. La educación es una porquería y además en muchos sitios un lavado de cerebro hasta los 18 años, sin que encuentre después mucho arreglo. Del mismo modo que nadie en el gobierno se molesta por mejorar la situación económica pero sí por “extender derechos” inexistentes a diario, parece que no importa en la universidad elevar el mediocre estándar de calidad pero sí perder el tiempo en estos circos. Esta medida, con la que se respiran las esencias más puras de lo público en España, del socialismo español y andaluz en particular, de la tendencia histórica de las reformas educativas, etc., no deja de ser una noticia más dentro del mundillo político actual… extraña, disparatada, graciosa en último término. Otra de las suyas, nos diremos, y a seguir con lo nuestro que ya es bastante con la que está cayendo. Tan propio de estos tiempos como la facilidad y la resignación con que uno se acostumbra a la cutrez permanente de la casta política.

(Fuente: elmundo.es: La Hispalense explica la medida como ‘garantía’ ante una ‘simple sospecha’).

P.S.: como anécdota, ahí van las palabras que nos dirigió mi profesor de marketing en una universidad norteamericana al comienzo de un examen: «If you cheat, cheat. But you don’t wanna get caught. You won’t only fail. If you get caught, I’ll make your life a living hell». Je.

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10 comentarios ¡Escribe el tuyo!

  • 1. Clausius  |  Enero 19th, 2010 at 2:59 pm

    De todas formas un muy buen profesor que tuve en esa misma Universidad decía que estas se deberían limitar a expedir certificados sobre la asistencia a las clases y nada más. Ni exámenes ni pruebas ni nada, allá cada cual con su responsabilidad y ya sería el mundo laboral el que pusiera a cada uno en su sitio. No iba muy falto de razón. También decía que uno de los requisitos indispensables para entrar en la Universidad debería ser acreditar que hablas un idioma distinto del tuyo materno, aceptando incluso el latín o el griego clásico.

  • 2. jonsy  |  Enero 19th, 2010 at 3:16 pm

    Por partes, que diría Jack el Destripador:

    - El alumno tiene derecho a la realización de un exámen, puesto que ha pagado por ello
    - Por otro lado el hecho de copia es motivo de sanción y apertura de expediente disciplinario hacia el alumno.

    Bien mirado, y dado que el hecho de que en tu expediente académico figure una sanción es algo realmente grave, me parece que la aplicación estricta de la ley va en perjuicio del alumno…. Yo preferiría simplemente que me echaran del examen…. pero puestos a aplicar la ley que se aplique con todas las consecuencias.

    Por otro lado, y con la nueva ley de autoridad del profesorado, al menos en la Comunidad de Madrid, en el tribunal al profesor se le presupone veracidad, con lo que ya no es “tu palabra contra la mía”… a ver cómo lidia con esto el “comite de profesores y alumnos, y más tratándose de una vista de un expediente disciplinario”

    Y si el alumno fuera pillado copiando en una universidad USA, no solo suspendería, no solo le expulsarían, sino que no podría volver a matricularse en ninguna otra universidad americana. Tonterías las justas

    Lo dicho, prefiero el sistema tradicional: más rápido, y posiblemente menos lesivo para los intereses del alumno, aunque con tanto progre suelto por estos lares, seguro que la tesis del “tribunal paritario” acaba triunfando

  • 3. Clausius  |  Enero 19th, 2010 at 5:19 pm

    Jonsy, discrepo rotundamente. La obligación de las Universidades debería ser formar a los estudiantes, no hacer exámenes. Los estudiantes tienen derecho a recibir unos conocimientos y a que se les enseñe lo que posteriormente deberán demostrar y necesitarán en el mercado laboral. Las empresas serían las que deberían controlar a quienes contratan o no, siendo las encargadas de evaluar o examinar a cada candidato según sus intereses.

    Quizás no sea una opción viable o presente muchas dificultades, pero así se acabaría mucho con la desastrosa “titulitis” que existe en nuestro país. Titulitis inútil, por cierto, porque así nos va, que no sabemos hacer NADA cuando salimos de la Universidad. Esto también haría que aumentara la competencia entre las Universidades según su grado de formación, aunque al final todo dependería en gran medida de la responsabilidad de cada estudiante.

  • 4. JFM  |  Enero 19th, 2010 at 5:55 pm

    La obligación de las Universidades debería ser formar a los estudiantes, no hacer exámenes. Los estudiantes tienen derecho a recibir unos conocimientos y a que se les enseñe lo que posteriormente deberán demostrar y necesitarán en el mercado laboral. Las empresas serían las que deberían controlar a quienes contratan o no, siendo las encargadas de evaluar o examinar a cada candidato según sus intereses.

    Que tal si apliacases esto a digamos tu medico? La universidad certifica que ha asistido a los cursos y tu ya te daras cuenta si ah retenido algo o nó.

    Dejandonos de g..s te se ha ocurrido pensar que las empresas prefieran que sean la

  • 5. DePaso  |  Enero 19th, 2010 at 5:56 pm

    En la universidad de Sevilla que hagan lo que quieran, pero el día que me tengan que operar la rodilla ya le preguntaré al médico dónde estudió.

    Como la respuesta sea la que os podéis imaginar, ése no me opera.

    Y el día que tenga que contratar para lo que sea un titulado, ya os figuráis lo primero que miraré en su curriculum.

    Ellos mismos.

  • 6. JFM  |  Enero 19th, 2010 at 6:05 pm

    (Continua de 4)

    Dejandonos de g..s te se ha ocurrido pensar que las empresas prefieran que los candidatos ya han sido filtrados rio arriba en vez de darse cuenta de que le ingeniero no sabe nada de resistencia de materiales el dia en que se derrumba el puente? Que las empresas quieren tener un minimo de garantias sobre la valia tecnica del candidato (la humana esa es otra) y no tener que gastarse un paston comprobandola?

    Y por cierto si no sabias hacer nada al salir de la Universidad no seria porque te habias matriculado en “Psicologia freudiana aplicada ala codorniz japonesa”? O de una de esas universidades donde los diplolmas se reparten como caramelos?

  • 7. economato  |  Enero 19th, 2010 at 9:16 pm

    Esto es parte de la fiebre de “calidad” que estamos sufriendo los docentes. Es impresionante la cantidad de comisiones “verticales” y “horizontales” que están apareciendo con el pretexto de mejorar la calidad de la universidad. En mi departamento hace tiempo que, ante un problema, decimos: “¿Hacemos algo o montamos una comisión?”.
    Por otro lado, copiar es una falta grave en mi univarsindad y, hasta ahora (como ya ha comentado alguien), se solucionaba de forma “sencilla”. Creo que lo llevan claro los estudiantes de Sevilla como les apliquen esto. Eso sí, más burrocracia para el cuerpo (docente).

  • 8. jonsy  |  Enero 20th, 2010 at 9:52 am

    La obligación de las Universidades debería ser formar a los estudiantes, no hacer exámenes.

    Bueno, ya te han contestado varios, un par de apuntes:

    - La Universidad no solo debe formar, sino además acreditar la formación y los conocimientos del alumno
    Ley Orgánica de Universidades.

    Artículo 1: Funciones de la Universidad

    b) La preparación para el ejercicio de actividades profesionales que exijan la aplicación
    de conocimientos y métodos científicos y para la creación artística.
    c) La difusión, la valorización y la transferencia del conocimiento al servicio de la
    cultura, de la calidad de la vida, y del desarrollo económico.

    - El alumno tiene derecho pues no solo a recibir la formación, sino a que esta sea valorada y acreditada.

    Un vistazo a -por ejemplo- los estatutos de la UPM:
    Artículo 193:
    Durante cada curso académico se realizarán pruebas objetivas para evaluar la capacidad crítica y creativa, de asimilación y aplicación de los conocimientos adquiridos por los estudiantes en cada disciplina. Esta valoración concluirá al final del período lectivo.
    Artículo 197:

    Además de los establecidos con carácter general para los miembros de la comunidad universitaria, son
    derechos específicos de los estudiantes:

    c) Ser valorado objetivamente en el control de su rendimiento académico y de forma que pueda acogerse a los mecanismos de recurso establecidos en los presentes Estatutos.

    Y así puedes encontrar citas y reglamentos ad infinitum.

    Hombre, a los que trabajamos en la universidad nos vendría muy bien: se da la charla, y tras un par de años un papelito que acredita que has recibido la charla… y dejamos el marrón a las empresas y demás sufridores de nuestros “estudiantes”… a lo mejor nos lo tenemos que plantear :-)

  • 9. jonsy  |  Enero 20th, 2010 at 1:41 pm

    Tristemente, tengo que comerme (parte de) lo que he escrito: Desolado, acabo de descubrir que en mi universidad no se puede proceder legalmente contra un alumno al que se le pilla copiando

    !No existe un reglamento de régimen interno que especifique normas, faltas, sanciones y procedimiento sancionador para los alumnos!
    Me lo comentó un profesor esta mañana en el desayuno, y no me lo creía. Pero desgraciadamente es cierto:

    http://juansgaviota.blogspot.com/2010/01/copiando-que-es-gerundio.html

    Salvo la vía penal ordinaria cuando proceda, los alumnos son inviolables. Punto pelota.

  • 10. Clausius  |  Enero 20th, 2010 at 3:00 pm

    Bueno, tengo que reconocer que no tengo una opinión clara al respecto y que quizás si se discutiera se pudiera llegar a una solución interesante. Lo de los médicos, ese es un caso de los más extremos. Supongo que antes de operar habrán aprendido con otro médico y poco a poco habrán tomado mayores responsabilidades en la operación. Esta puede ser perfectamente una forma de evaluar.

    Sobre la valoración y la acreditación en general creo que al final todo acaba en tener el título, lo que no demuestra en la mayoría de los casos que se esté preparado para trabajar. Y lo digo yo que me he quedado en el mundo docente e investigador. Lo de pasarle el marrón a las empresas puede tener su parte de razón, pero es la eterna discusión de que estas tengan capacidad de sugerencia al menos para poder dirigir la formación de los estudiantes con vistas al mercado laboral y a sus necesidades. Y existen muchas formas de evaluar, pero las que más me gustan requieren de tiempo y de dinero. Yo potenciaría las pruebas orales y las presentaciones. Y en las clases prácticas, que son con las que yo más familiarizado estoy, valoraría el trabajo diario, la actitud y la capacidad para resolver los problemas con un cierto material disponible.

    Cada especialidad tendrá sus características, pero al menos en las disciplinas científicas creo que se debería enseñar más a saber resolver los problemas y a saber buscar la información , más que a simplemente memorizar y saberse algunos temas de carrerila.

    En definitiva, que hay casos y casos, como en todo…

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